Agrofin – Hcda. La Bella nace en el año 1999, asentada en el Recinto Zapallo, parroquia Malimpia, del cantón Rosa Zárate (Quinindé), en la provincia de Esmeraldas, Ecuador. Esta región se caracteriza por su clima lluvioso, su riqueza ecológica y por ser una zona libre de cadmio, condición clave para la producción de cacao fino de aroma de alta calidad y con alto valor en los mercados internacionales.
El cacao es uno de los productos emblemáticos del Ecuador y un pilar histórico de su economía agrícola, reconocido mundialmente por su perfil sensorial, su diversidad genética y su origen ancestral. En este contexto, Agrofin – Hcda. La Bella asume desde sus inicios el compromiso de aportar a la reputación del cacao ecuatoriano, entendiendo que la calidad del grano no solo depende de la genética, sino del entorno ambiental, el manejo agronómico y las decisiones productivas responsables.
El principio
Inicialmente, los suelos de la zona estuvieron destinados a la producción de palma africana, una actividad extendida en el territorio. Sin embargo, con el paso del tiempo y una lectura crítica del impacto ambiental, social y económico de los modelos productivos tradicionales, la hacienda evolucionó hacia un sistema basado en la producción de cacao orgánico, sin uso de pesticidas químicos, priorizando prácticas agrícolas limpias, bioseguras y compatibles con la salud humana y la conservación de los ecosistemas.
La producción orgánica y sostenible de cacao responde hoy a una necesidad global: consumidores, industrias chocolateras y sociedades demandan alimentos producidos de manera responsable, con trazabilidad, respeto ambiental, seguridad alimentaria y ética social. Agrofin – Hcda. La Bella asume este desafío entendiendo que producir sin pesticidas no solo protege el ambiente, sino que contribuye directamente a la salud de los trabajadores agrícolas, de los consumidores y del territorio donde se produce el alimento.
La hacienda fue fundada y liderada por el Dr. Hugo Hernán Zumárraga Soto (+), cuya visión integró desde el inicio el conocimiento técnico, la conciencia ambiental y el compromiso social. Su liderazgo sentó las bases de un modelo agroproductivo que concibe al cacao no solo como un producto comercial, sino como un instrumento de desarrollo local, identidad territorial y soberanía productiva.
Agrofin – Hcda. La Bella se encuentra asentada en una zona rural históricamente vulnerable, donde la pobreza, la limitada infraestructura y las brechas sociales han marcado el desarrollo del territorio. Frente a esta realidad, la agroempresa asume un compromiso que va más allá del crecimiento económico propio: crecer junto con la comunidad, generar oportunidades, fortalecer capacidades locales y aportar a la reducción de la pobreza de manera sostenible.
Nuestro enfoque se basa en un modelo solidario, sostenible, bioseguro y soberano, donde el desarrollo económico debe ser compatible con la justicia social, la conservación ambiental y el bienestar colectivo. Entendemos la agroindustria como un sistema vivo, donde cada decisión productiva tiene impactos sociales, ambientales y económicos que deben ser gestionados con responsabilidad y coherencia.
Con el paso de los años, Agrofin – Hcda. La Bella ha evolucionado de una hacienda familiar hacia una agroempresa estructurada, capaz de cumplir con los estándares de calidad, inocuidad, seguridad y ambiente requeridos por nuestros clientes y por la sociedad. Esta evolución ha sido posible gracias a una comprensión integral del contexto interno y externo de la cadena de valor del cacao y sus derivados, permitiéndonos mantenernos a la vanguardia en procesos productivos, monitoreo, control y mejora continua.
Actualmente, la agroempresa es gestionada un liderazgo que se orienta a consolidar a Agrofin – Hcda. La Bella como una agroempresa empática, consciente y congruente, alineada con el desarrollo económico de todas las partes involucradas, la responsabilidad social y la conservación ambiental, en coherencia con los parámetros de calidad exigidos por nuestros clientes y por la sociedad actual.